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ACLARACION : Las notas de prensa radiales, televisivas o escritas que figuran en esta sección, son aquellas que los medios aqui mencionados, las realizaron en forma telefónica o personal.
![]() ![]() VIEJA, NOSABES EL LABURO QUE TENGO Por Reynaldo Sietecase -Esto es una emergencia: necesito ausentarme dos horas... -No hay problema. -Pero necesito que me excusen el trabajo y que se hagan cargo de contestar mi celular... -No hay problema. -También preciso un lugar y si es un hotel, no quiero que aparezca mi nombre en la factura... -No hay problema. Lo llamamos en cinco minutos. El diálogo parece extractado de una película de espionaje, pero no. Pertenece a la gama de los pedidos que recibe Zcuza, definida por sus dueños como la primera agencia latina de coartadas personales. "La infidelidad existió siempre. Desde que existen las parejas hay deseos de otra cosa. A partir de esa necesidad, nosotros prestamos un servicio. Fabricamos mentiras que otros contratan", explica Alejandro, comerciante y principal referente de la singular agencia. Desde agosto pasado y por una suma anual fija, organizan encubrimientos para maridos o esposas que desean tener una aventura. "Tenía la Idea desde hace mucho, pero la pusimos en marcha cuando nos enteramos de que en Inglaterra había comenzado a funcionar una", explicó Alejandro, 44 años, ojos claros, barba muy prolija, cutis tostado, bermudas, aire superado. Para contar con la cobertura de Zcuza, los tramposos/as debén asociarse a la agencia pagando un abono anual de 150 pesos. A partir de ese momento -"y para ratificar la seriedad de nuestro negocio", dicen- los contactan para que firmen un contrato. Allí se asegura al cliente que sus datos nunca serán divulgados y también se confirma que las coartadas se limitan al ámbito amoroso. "Le garantizamos toda la reserva necesaria, sin que usted ponga en riesgo su situación familiar, laboral, social...", promete Zcuza, en ínternet (www.zcuza.com.ar). En ningún momento existe relación personal entre el socio y los miembros de la agencia. El primer contacto es por teléfono, vía mail por Internet o fax. Recién después de firmar el contrato se le asigna al socio un número clave y un carnet (que no lleva el nombre de Zcuza, como es obvio) que le permite utilizar fluidamente el servicio las 24 horas del día. 'A partir de ese momento nos jugamos por él, nos ponemos su camiseta", explica Alejandro. Por ejemplo, recibir una carta o una invitación a un congreso o evento similar cuesta 40 pesos. La llamada a la casa o empresa del socio que precisa ausentarse cuesta 25 pesos. También realizan reservas de hoteles, consiguen lugares alternativos para un encuentro o compran pasajes. En esos casos, el precio incluirá los servicios requeridos. En Zcuza prefieren no tabular todas sus ofertas porque varian según las necesidades de los clientes. "Nosotros nos hacemos cargo de todo. Contestamos las llamadas, ponemos un secretario, hacemos invitaciones, facilitamos el encuentro. Ayudamos a que los clientes puedan tirarse una canita al aire", cuenta Alejandro, que insiste en llamar a estos operativos "mentiras piadosas" y lo justifica con la ayuda de la moral promedio de los políticos argentinos: "Nuestras mentiras no son del tipo: "Voy a crear empleo" o "Vamos a tener una importante infraestructura social". No ofrecemos el oro y el moro para que nos voten". Cada tanto, Alejandro se atusa la barba, asume la postura de un buen samaritano y asegura: "Cubrimos las necesidades de aquellas personas que no tienen la posibilidad de organizar una historia como esta por ellos mismos". Aclara que también pueden ayudar a resolver aventuras cuando hay problemas de timidez. -¿Cómo alguien que quien concretar una aventura sin que nadie se entere recurre a ustode? La pregunta apunta al corazón del escenario ficticio montado por la agencia, pero Alejandro ni se mosquea: -Esto tiene que ver con la seriedad de nuestro negocio. rbr eso firmamos un contrato y, además, si no Itiera así lo nuestro no prosperaría. La agencia tiene la pretensión de avanzar por la red virtual a todo el mercado latino pero, hasta ahora, funciona en Rosario -donde se realizó la entrevista-, Córdoba y Buenos Aires. Todos los miembros de la agencia son profesionales. "La mayoría se dedica a su actividad, pero coincidimos en este proyecto", cuenta Alejandro. Alejandro confiesa que la mayoría de los socios que tienen hasta ahora son hombres, si bien recibieron algunos encargos de mujeres. Pero se niega a divulgar la cantidad de consultas recibidas con el mismo énfasis con que se opuso a revelar su apellido. -Es Casado? -Si. Me separé y ahora tengo una nueva pareja. -Alguna vez necesitó de una agencia como la que creó? Duda, sonríe y al fin contesta. -Pude haberla necesitado. -¿QUE opina de la Infidelidad? -La infidelidad existió desde siempre, desde que hubo unión entre un hombre y una mujer La actitud para eso no la inventamos nosotros. Lo que hacemos es permitirle a la gente darse un gusto y para que puedan concretarlo le inventamos una mentira. ![]() ![]()
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